Las bacterias que la madre transfiere a sus hijos a través del parto y durante la lactancia son claves para la adecuada colonización microbiana y el correcto desarrollo y maduración del sistema inmune que va a crear una huella en esa etapa crítica de la vida que reducirá el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades a largo de la vida. Perturbaciones que afectan el correcto establecimiento de la microbiota intestinal causado por diversos factores como el abuso de cesáreas, exposición a antibióticos, la excesiva higiene así como la ausencia de lactancia exclusiva al menos los 6 primeros meses de vida se asocian con el desarrollo de enfermedades infantiles que pueden persistir hasta la edad adulta.